Biluzi

BILUZI
1994
90 x 70 cm.

                                                                                                       



Un salto al INFINITO. Sobre nuestra alfombra mágica
de  los  sueños,  en  silencio,  nos  asomamos  a  nuestra
realidad, en ocasiones transformada porque necesitamos
que no sea sólo lo que vemos.  
Somos afortunados porque en esta ocasión si es  lo que 
vemos   lo   que   trasladado   a   su   realidad  podemos
encontrar. 
Descubro mi admiración por la belleza, en lo humano  y
en la tierra.  
En actitud de suave inclinación,  oculta  los  rasgos  que
podrían identificarla, porque  esa  no  es  su  pretendida 
intención.  Nos  hace  disfrutar  de sus cualidades, invita
a la  tranquilidad.  No  es  sumisa,  pero  sí delicada. Su
fuerza interior se funde con la nobleza y  gallardía  de  la
tierra vasca. 
El    paisaje    inmenso    exige   una   detenida   mirada, 
recorremos  el  campo, por un sendero o linde al otro.
Es  Bermeo,   sí  debemos   descubrirlo  porque  no  es
casualidad. Un recuerdo a aquellos hombres que de  allí
partieron  a  otros destinos. Y allí, detrás, donde nuestra
mirada no llega, se encuentra mi mar Cantábrico. 
Esta propiedad no es más que mi predilección por tí.  
Nos trasmite la deseada Naturaleza y la  naturalidad  de
su belleza.  
En un descuido se han realizado  nuestros  sueños.  Que
bien.
  
MONCHOLC, hasta hoy. Pág. 80
Dra. Abad
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